Librarianship is a craft, and crafts are best learned by experience. Esta aseveración me pareció interesante, aparte de contundentemente cierta. Michael Stephens comparte esta entrada de una colega en la cual ella establece unos derechos fundamentales del estudiante en este campo. Siendo profesor en una escuela de ciencias de información, que incluye bibliotecología, siento que esta entrada debe mover a la reflexión a estudiantes y profesores de este campo. Resulta intersante si tomamos como marco los diez derechos que la autora expone para mirar nuestros currículos. Invito a todos los colegas involucrados en este campo a mirar críticamente esta entrada de Tame the Web.
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“Librarianship is a craft, and crafts are best learned by experience.”
En esta frase se resume toda una visión de mundo-el mundo de la bibliotecología-que está en pelea constante con la visión académica de lo que se ha denominado ciencias de la información (fijémonos en que la frase habla de “craft” y no de ciencia, y aquí recuerdo también los comentarios de Carlos Suárez Balseiro sobe ciencia-singular-y no ciencias de la información). Aunque puede lograrse un “happy medium”, como lo demuestra la labor del Dr. Sánchez Lugo y otros en la UPR, la realidad es que la academia tiende a ver las especialidades desde un marco de escolaridad que no siempre tiene relación directa con lo que se hace a diario en la biblioteca. No poco tiene que ver el hecho de que la bibliotecología, como ciencia, todavía puja por una identidad definitiva y definitoria. El poco tiempo que llevo como profesional en el campo me hace pensar que la labor administrativa bibliiotecaria supera por mucho el elemento intelectual-aún en bibliotecas académicas-y desde un punto de vista puramente práctico es precario concentrarse y desarrollar destrezas intelectuales en detrimento de la experiencia práctica. Entiendo, sin embargo, que en un caso como el de la UPR esta disyuntiva no crea un problema mayor pues la mayoría de los estudiantes del programa graduado ya trabajan como bibliotecarios al momento de matricularse.
Gracias por tu comentario Wilhelm, precisamente conversando con algunos colegas biblitecarios que participan del proyecto de Comunidades de Práctica les compartía mi inquietud de que las labores administrativas son las que se identifican con los bibliotecarios profesionales mientras muchas de las que requieren la atención a usuarios se delegan a los auxiliares. Esto me parece una anomalía ya que la médula de la labor bibliotecaria es el intercambio de saberes entre usuario-bibliotecario, donde ambos crecen y aprenden mutuamente.
Creo que aqui hay mucho que redefinir aunque se que entro en terreno delicado pues el gremio tiene, a mi juicio, una tradición muy cerrada que obstaculiza su crecimiento y amplitud.